Más de 200 familias del municipio Casacoima mantienen una situación crítica tras cumplirse un año de la paralización en el aprovechamiento de las plantaciones de eucalipto en las que han trabajado por años. La falta de una firma por parte del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) mantiene frenado el principal motor económico de la zona, afectando directamente el sustento de trabajadores, cooperativas y pequeñas empresas.
A pesar de que las plantaciones en los sectores Salaminas y Areiba pertenecen a la Corporación Venezolana de Guayana, órgano rector de la siembra desde 1989, la operatividad depende exclusivamente de una providencia administrativa que el Minec no ha emitido.
Enris Romero Sosa, comerciante y portavoz de los afectados, calificó la espera como “insostenible. “Hemos canalizado informes a través de la CVG, pero la respuesta final está estancada en el ministerio, mientras ese documento no se firme, las empresas y cooperativas no podemos ingresar a trabajar, menoscabando nuestro derecho constitucional al trabajo”, denunció.
Una ironía industrial: Madera para Venalum, pero no para el pueblo
La denuncia resalta una contradicción alarmante: el eucalipto es un insumo crítico para la producción de aluminio nacional. CVG Venalum requiere de las llamadas “varas verdes” extraídas de estas plantaciones para sus procesos industriales.
“Es una burla y una ironía ver pasar cada semana camiones llenos de varas verdes hacia Venalum, mientras a las cooperativas locales se nos impide trabajar bajo el mismo tratamiento legal, alegando que pareciera haber una discriminación en la permisología que solo afecta al sector productivo de Casacoima”, fustigó el vocero.
Los afectados hacen un llamado directo al Ejecutivo Nacional, al Ministerio de Industrias y a la presidencia de la CVG para que intercedan ante el Minec. Advierten que las plantaciones, que tienen cerca de 40 años de historia, son la única vía actual para mitigar la crisis económica en la zona y mejorar la calidad de vida de los residentes.
El sector productivo de Casacoima exige que se oficialice la autorización de corte de manera inmediata para reactivar los empleos directos e indirectos que hoy permanecen en el limbo por causa de la burocracia centralizada.
EDWIN ROSAL/CORREO DEL CARONÍ

