Sic.
En el año 1982, la familia indígena Warao Ramos Rojas, integrada por Tomasa Rangel (+), Daniela Rojas (+), Argimiro Ramos (+), Eladio Ramos (+), Genaro Ramos, Joel Ramos, Evaristo Ramos, Luis Ramos, Alexander Ramos, Fabiola Ramos, Neudelis Ramos y Nancy Ramos, procedentes de la comunidad indígena de Araguaimujo, Municipio Antonio Díaz, Estado Delta Amacuro, luego de convivir durante un tiempo en la primera Casa Indígena del municipio Tucupita, buscando independizar a la familia, pernoctan en las inmediaciones del Parque Central de Tucupita, bajo una invasión provocada por otros habitantes.
Probando suerte comienzan a limpiar y construir su barraca, una vez llegados los agentes militares al lugar, proceden a destrozar las barracas y sacar a las familias, la ciudadana Daniela Rojas, junto a su esposo Genaro Ramos, mandan a sus hijos y a su madre Tomasa a que entraran a la barraca ya que al salir de allí, no había un techo donde pasar el resto de sus días; estos inician la tarea de despegar las láminas de zinc, pero se detienen porque reciben instrucciones de un dirigente político que conocía a la familia y abogó por ellos, igualmente, el Monseñor Felipe González, pidió que los dejaran, que no los tocaran.
Transcurren los años, contando con un espacio productivo, lleno de plantas frutales y variadas cosecha, se tostaba café, hacían chocolate y venta de abonos, así subsistieron y crecieron los Ramos Rojas, estudiando, formándose, capacitándose, participando en eventos políticos, organizativos, vecinales y religiosos, hasta convertirse en grandes líderes y representantes, siendo reconocidos, ganándose el aprecio de la sociedad y aliados regional, nacionales e internacionales.
Hace 19 años, luego de la muerte de Daniela Rojas, quien siempre mantuvo una actitud de lucha se ve consolidado el proyecto de la construcción de las viviendas, ocho (08) casas, que había solicitado y que gestionado con los organismos a nivel nacional, para ese entonces, apenas iniciaba el periodo gubernamental del Presidente Hugo Chávez, esta consolidación fue una de las primeras bajo la gestión de la encargada de infraestructura y construcción la Diputada Adina Bastidas, a través de Malariologia y Savir, con el Ing. Diego Molina en la región.
Nace así este urbanismo, con el tiempo, en honor a nuestra madre le damos el nombre de “Comunidad Indígena Urbana de Villa Daniela”. Actualmente, de nueve hermanos, quedamos siete 07, con la generación de valiosos trabajadores, emprendedores, comunicadores sociales, periodistas, profesores, docentes, artistas, deportistas, agricultores y estudiantes; junto a nuestro padre Genaro Ramos. Nuestra abuela Tomasa, nuestra madre Daniela y dos de nuestros hermanos mencionados al inicio ya están en el cielo.
Actualmente, rendimos honores a ellos, a nuestros ancestros porque unidos luchamos por la reivindicación de nuestra propiedad colectiva, nuestros derechos, la justicia, el respeto, por la paz contra la discriminación racial.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE LA COMUNIDAD INDÍGENA URBANA “VILLA DANIELA”
NORTE: Av. Perimetral
SUR: Urbanización Dr. Delfín Mendoza
ESTE: Parque Central
OESTE: Barrio Libertad
Prolongación calle San Cristóbal, Parroquia Monseñor Argimiro García de Espinoza.


