Tucupita.– Después de la felicidad, la decadencia. Ese es el panorama actual en la mayoría de los escenarios deportivos del estado Delta Amacuro.
Cualquiera que ingrese al estadio Efraín Zapata, se llevará una desconsolada imagen, al ver las condiciones deplorables en que se encuentran sus instalaciones.
Del Efraín Zapata lo único que queda es el nombre de ese glorioso dirigente deportivo, ahora es el lugar para pastoreo de chivos, como puede apreciarse en los actuales momentos.
Todo se debe a la falta de mantenimiento por parte de los organismos competentes, quienes se han despreocupado en estos meses de aislamiento social; dando paso a un inminente deterioro.
Edward Moya, presidente de la Asociación de Softbol, lamentó esta situación y pidió a las autoridades velar por acondicionamiento de las áreas deportivas.
“Nuestro estadio ahora está prácticamente destruido y abandonado. Qué lástima y tristeza. No puedo entender como hay seres humanos tan indolentes e insensibles”, dijo.




