A juicio del periodista César Zambrano, lo ocurrido el pasado martes 10 de marzo en hora de la noche contra la emisora radial Okey 104.9FM, no tiene otro nombre que una vil acción de amedrentamiento por parte de personas ofuscada por una ceguera o miopía crónica mental, producto de un aberrante deseo de poder, que creen y piensan que ese tipo de acción le puede generar alguna oportunidad.
La palabra cuando se convierte en poder trasciende espacios y escenarios que van más a ya de su propia esencia, va directamente al sujeto común que día a día se identifica al percibir al emisor que trasmite esa palabra, convirtiéndose entre la población más que una cultura una costumbre, así percibe César Zambrano la receptividad que tiene la mencionada emisora entre sus oyentes.
El comunicador expresó «lo ocurrido es un atentado sin precedentes contra un medio de comunicación en el estado».
«Este hecho debe de ser esclarecido lo más pronto posible por parte de las autoridades correspondientes y que los responsables asuman sus consecuencia con la ley, es una acción que no se debe pasar por alto, este hecho es un delito contra la propiedad y el libre desenvolvimiento informativo al que tienen derecho los ciudadanos, es una agresión contra un medio de comunicación que contribuye al crecimiento y desarrollo del Delta.


