Expectativa por nuestra comparecencia, dentro de un mes, ante la Corte

Si, precisamente, así nos encontramos todos quienes hemos venido defendiendo nuestra Guayana Esequiba, desde hace bastantes años, en cualquier escenario y contra todas las circunstancias adversas, dentro y fuera del país.”

Nos lo explica el Dr. Abraham Gómez, especialista en esta materia, y quien ha dedicado más de cuatro décadas de su vida académica a estudiar esta controversia con la República Cooperativa de Guyana, pleito que ya lleva más de cien años.

Debemos reconocer que aparte de asesorar a la Fundación Venezuela Esequiba; además, integrar el Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela, y con seguridad debido a sus amplios conocimientos y experiencia sobre el particular fue designado asesor de la Comisión Presidencial para la Defensa del Esequibo y la Soberanía Territorial, que presidió el Dr. Hermann Escarrá, la cual hizo, entonces, un trabajo bien elogiado por el país.

Sin embargo, a pesar de todo cuanto se ha dicho y publicado, Dr. Gómez, nos gustaría saber ¿cuáles son los acontecimientos más actualizados en cuanto a este pleito?

A.G. “Luego de consignado el memorial de contestación de la demanda, el 8 de abril del año pasado; Guyana replicó, con los mismos argumentos del laudo tramposo. El Alto Tribunal procedió a convocar las respectivas audiencias para la fase de pruebas, con la finalidad de que las partes concernidas presenten y entreguen sus acervos de probanzas.

Pero, ¿se podría dar el caso – supóngase usted— que la Corte diga en un fallo que la demanda es válida, y que por lo tanto Venezuela debe demostrar en el juicio en curso que el Laudo Arbitral de París de 1899 (según lo que usted siempre nos ha dicho) es nulo e inválido?

A.G.- “Para eso estamos preparados. Interesante tu planteamiento, porque me permite manejar algunos escenarios probables. Comencemos con el primero: supongamos que la Corte desestima la demanda, e inmediatamente reenvía el caso al Secretario General de la ONU, para que explore y alcance otra alternativa de solución “práctica y satisfactoria” para ambas partes, conforme al artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas; como también la Corte podría desestimar la demanda y pedir que se conforme una nueva  comisión arbitral;  u ordenar a las Partes a que reestablezcan una negociación directa, sin la participación del precitado funcionario de las Naciones Unidas; dentro de lo contemplado en el Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

No obstante, respondiendo con precisión al alcance de tu pregunta, podría darse la probabilidad de que ese Alto Tribunal sentencie como admitida la demanda, reciba las pruebas, los alegatos y se tome un tiempo para preparar la sentencia definitiva, este mismo año.

Entonces, siendo así ¿estamos obligados a comparecer a ese juicio en La Haya, para presentar todo el material que nos respalda?

A.G.- “De darse la segunda probabilidad –es decir de admitirse, sin más,  la demanda de Guyana contra nosotros—le corresponderá al Jefe de Estado, porque es su atribución constitucional, autorizar a nuestra delegación a hacerse parte del juicio; para que afinemos y emprendamos toda la actividad de estrategia procesal de densa probanza que poseemos; que, por cierto, las pruebas constituidas directas que nos asisten son absolutamente irrebatibles; añádase allí –también-   las pruebas por constituir, pericialmente por cartografía. Nuestras pruebas no admiten elementos que las refuten. Son de pleno derecho. Tenemos todas las de ganar en estricto derecho”

Siempre le hemos escuchado que la comparecencia la decide el Jefe de Estado De esa manera lo hace saber el Dr. Abraham Gómez, a través de los medios de comunicación que ha visitado y en sus conferencias.

A.G  “he venido dejando en claro, al momento de realizarse algún evento relacionado con  la Guayana Esequiba, donde he participado, que podemos estar desplegando todo tipo de actividades en las redes sociales, en los medios digitales y radiotelevisivos; explicando que todos los elementos de probanzas nos favorecen, siempre y cuando sea  afirmativa la decisión de hacernos parte del juicio, el día 11 de agosto de este año, dentro de un mes, cuando nos corresponderá consignar, por ante la Corte, todas nuestras irrebatibles pruebas”

Interrumpimos para preguntar, si de verdad es así que no hay porqué temer, que tenemos todos los documentos que nos avalan; entonces, ¿qué nos faltaría para estar presentes en el ese tribunal internacional?

A.G “La determinación última, si comparecemos o no comparecemos, la toma el Jefe de Estado; por cuanto, es su atribución constitucional, conforme al artículo 236 de la Carta Magna. Es el Presidente de la República quien dirige las relaciones exteriores de la República, celebra y ratifica los tratados, convenios y acuerdos internacionales.  De tal manera, que, en su oportunidad, cuando él precise recibiremos las expresas indicaciones para saber a qué atenernos al respecto”

Mientras tanto, Dr. Gómez, la ciudadanía venezolana, que desea mostrarse solidaria para que nuestro país reclame lo que nos arrebataron, ¿cómo podría manifestarse para hacerse sentir, para que se sepa que hay todo un pueblo unido?

A.G “Bastante interesante tu apreciación. Sabes que lo he dicho – más o menos con tus mismas palabras— que, en este asunto litigioso, debemos dejar a un lado las posiciones ideológicas, las egolatrías mal curadas, los partidismos exacerbados. Requerimos la voluntad unánime de toda la población venezolana. He mencionado, en todas partes, la patria reclama un único criterio frente a la contraparte, que nos demandó, y ante la Corte Internacional de Justicia, donde se lleva a cabo el juicio”.

¿Cree que ganaremos?

A.G “Hay que apartarse del pesimismo; retirar todo pensamiento fatalista, ponerlo a un costado. Inclusive se mantiene una corriente de opinión, que la hemos conseguido en las conferencias en las universidades, que señala que porqué vamos a quitarle a Guyana, a ese país pequeño y pobre, casi una tercera parte de su territorio. Sobre el particular, he sostenido, determinante y contundentemente que nosotros no le estamos arrebatando nada a nadie; no estamos cometiendo ningún acto de usurpación; por el contrario, fuimos nosotros la víctima de un vil despojo que se nos perpetró hace más de un siglo, con una decisión arbitral llena de tratativas políticas y añagazas jurídicas. También, debo exponer, responsablemente, que tenemos todos los elementos de alegación de hechos y la fundamentación de derecho para que salgamos victoriosos en este pleito”

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